Mundial de Rallyes
72º Rallye de Montecarlo
 
Año 2004
© Mariano Iannaccone

Todos los Tiempos

Final

LOEB, DE PUNTA A PUNTA

El francés Sebastien Loeb ha entrado en el prestigioso cuadro de quienes han podido vencer en dos ocasiones consecutivas el clásico de Mónaco. Como Munari, Rohrl, Auriol y Makinen, el piloto de 29 años, nacido en Haguenau, controló mejor que nadie un coche sumamente fiable en un asfalto plagado por el hielo y en ocasiones la nieve.
Loeb, que fue el primer piloto que llevó al Xsara a un podio –cuando acabó segundo en San Remo 2001- consiguió así su cuarta victoria en el mundial, dándole a la marca la primera corona de laureles en el evento en que estrenaba su título de constructores.

La última etapa de esta 72ª realización del Montecarlo ha sido muy tranquila para Loeb, quien se dedicó a cuidar su ventaja, sin arriesgar, tratando sobre todo de escoger bien sus neumáticos para evitar eventuales salidas de camino. No ganó ningún tramo en esta última jornada, pero tampoco su ventaja en la general –que ayer era de casi 1 minuto y medio- nunca fue menor al minuto.

Un ritmo más agitado tuvieron los pilotos de Ford, luchando por la segunda plaza; disputa que debía mantenerse en el principal objetivo del equipo: ubicar a sus dos coches, sin mayores riesgos, en el podio. Martin fue al final quien escoltó a Loeb; el estonio escogió bien sus neumáticos, sacó provecho de un retraso de casi 10 segundos que tuvo Duval en Turini cuando repentinamente su coche se quedó con el motor detenido, y realizó un golpe final ganando el anteúltimo tramo con 9 segundos sobre su compañero. Para el equipo, objetivo cumplido y la primera posición en el torneo.

Buenas y malas para el campeón Solberg, que ayer había culminado en quinta ubicación; hoy se dio el gusto de ser el más rápido en el segundo especial, sin que esto significara algo importante en la clasificación general. Y cuando todo estaba para un quinto puesto final, en el anteúltimo tramo golpeó su coche (perdió casi 4 minutos) y por fortuna pudo acabar el rallye séptimo, habiendo sido superado por Loix y Panizzi, que finalizaron quinto y sexto, respectivamente.

Peugeot saldó su debut del 307 WRC con el tiempo más rápido en el último tramo, conseguido por Gronholm. Lo más destacado de esta primera salida del producto sucesor del 206 ha sido poder ganar el primer tramo en el que participó, a la manera de sus “parientes”, el 205 T 16 y el 206 WRC, y como pocos coches de otras marcas han logrado en el mundial; los Lancia Delta S4 y HF 4WD y el Citroën Xsara, entre ellos.
Quedará para más adelante la oportunidad de ganar en Montecarlo, en el que la última victoria de un Peugeot fue la de Vatanen en 1985.

Completando la zona de puntos, el mejor piloto privado ha sido el suizo Ollivier Burri, quien navegado por su compatriota Jean Philippe Patthey logró dejar su Subaru Impreza en el octavo lugar, a casi 18 minutos del ganador y a 7 minutos de Solberg, que finalizó delante suyo.

Bernardi, ganador en el Junior

Al igual que Loeb, el líder de la categoría Junior, el francés Nicolas Bernardi, pudo mantener su predomino en la última etapa, ganando por primera vez el Montecarlo. A bordo de un Renault Clio, Bernardi aventajo al estonio Urmo Aava -con Suzuki- por 4 minutos, quedando tercero el británico Kris Meeke- con Opel.
Los participantes del Mundial Junior tendrán ahora una larga pausa hasta su segunda cita, el Rally Acrópolis, en junio.

Mundial de Pilotos: Loeb 10, Martin 8, Duval 6, Gronholm 5, Loix 4, Panizzi 3, Solberg 2, Burri 1.
Mundial de Marcas: Ford 14, Citroën 10, Peugeot 9, Mitsubishi 3, Subaru 2.
Mundial Junior: Bernardi 10, Aava 8, Meeke 6, Broccoli 5, Cols 4, Baldacci 3, Ceccheti 2, Andersson 1.

Próximo evento: Rallye de Suecia, del 6 al 8 de febrero de 2004.

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LOEB, EL MÁS PROLIJO

En una accidentada etapa, en la que debieron cancelarse dos tramos, Sebastien Loeb ha podido aumentar a 1´28” su ventaja al frente de la general provisional. Martin y Duval colocaron sus Focus detrás del dominador. Renovada resignación para Sainz que dejó la prueba tras salirse, e igual fortuna para el catalán
Xevi Pons.

Las cosas no podían haber sido más complicadas durante la segunda etapa del clásico Montecarlo. A las cambiantes condiciones del terreno, que provocan las más azarosas elecciones de neumáticos, se sumaron hoy importantes retrasos en el desarrollo de la prueba, primero por un accidente en el primer tramo y más tarde por los espectadores; tan apasionados como descontrolados.

La primera especial del día era protagonizada por el piloto de la escuadra Bozian Racing, Nicolas Vouilloz quien a bordo de su Peugeot 206 WRC sufría un acidente -sin consecuencias físicas- que provocaba el ingreso de vehículos de sanidad y seguridad y, en consecuencia, la suspensión del tramo. Con sólo tres pilotos habiendo completado el recorrido, se decidía dar a todos el tiempo de Anthony Warmbold (28´41”).

Desde allí en adelante, Loeb fue quien mejor sujetó su coche a las poco adherentes características del camino y, con el mejor tiempo en las tres especiales en las que en definitiva se batalló hoy, el francés pudo ampliar de manera fundamental su diferencia.
Ventajas de 15 y 9 segundos en dos tramos en los que los pilotos de Ford Martin y Duval batallaban entre si por el segundo lugar, fueron claves en el resultado del líder.
Podría decirse que las cosas casi están decididas, pero una carrera como ésta no sería lo más apropiado.

Los Focus WRC continuaron mostrándose fiables y veloces. En el equipo de Malcolm Wilson hoy fue el joven Duval quien más brillo tuvo. Quedó a sólo una décima de segundo de Loeb en el primer tramo disputado, en el que su compañero Martin perdía 52 segundos. Duval pasaba así a la tercera plaza general y más tarde, cuando Gronholm –que ocupaba el segundo lugar- se retrasaba al salirse de camino, podía alcanzar el lugar de escolta. Al final del día, entre los pilotos de Ford quedaron 13 segundos.

El destino volvió a hacer sentir a Sainz la experiencia de la frustración. Cuando estaba peleando un rallye que había comenzado de manera favorable, todo se acabó repentinamente en el tercer tramo del día al sacar su Xsara del camino, dejándolo con tres ruedas y un daño irreparable. Había perdido 39 segundos en la especial anterior, que lo habían hecho caer a la quinta plaza. Ahora será tiempo de pensar en el próximo round: Suecia.

El campeón Petter Solberg siguió hoy siendo extremadamente cauto, de cara a conseguir su objetivo en esta prueba: llegar dentro de los seis primeros. “Hubo mucha niebla en los dos primeros sectores y luego entre el hielo y la nieve ha sido muy complicado correr. He cuidado todo lo que he podido y sólo espero terminar mañana”, decía en uno de los servicios el piloto noruego. De momento está sexto, encerrado entre los dos Peugeot 307 WRC: 1´39” detrás de Gronholm y 1´02” delante de Freddy Loix.

Mikko Hirvonen pagó caro hoy su inexperiencia en esta prueba, encima al volante de un coche que comienza a conocer; “En una de las curvas más simples que debe tener este rallye, me fui afuera. Realmente no entiendo qué pasó. Venía a muy baja velocidad y quizás entendí mal el dato de mi navegante. Estoy viendo las filmaciones de la cámara on-board para entender qué me sucedió”, declaró el piloto de 23 años tras su abandono.

Mitsubishi no está completando fácilmente su primer evento con el nuevo Lancer WRC;l Gigi Galli se fue afuera en la 10ª especial y problemas de fiabilidad mecánica –sobre todo en transmisión- acosaron el coche de Gilles Panizzi, quien no obstante pudo llegar al parque cerrado ubicado en la séptima plaza –pero ya a casi ocho minutos.

Bernardi pasó al frente en los “Juniors”

Igual de agitada ha sido esta segunda etapa para los pilotos de la división Junior del mundial. El finés Katajamaki, que ayer había finalizado como líder provisional, hoy debió abandonar. El estonio Urmo Aava tomó la punta entonces, pero a dos tramos del final fue francés Nicolas Bernardi, con Renault Clio, quien se quedó con la primera plaza. Su ventaja es de 24 segundos respecto de Aava.
Entre los numerosos abandonos que suma el evento (casi una treintena), se cuenta el del español Xevi Pons, quien en el segundo tramo del día fue uno más de los que han perdido sujeción al terreno. Ahora, el piloto del R.A.C.C. preparará su incursión en Suecia, adonde competirá con un Mitsubishi de Grupo N.

Montecarlo mañana despedirá su participación en el Mundial 2004 con una etapa que presenta cuatro especiales y 104 kilómetros.

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Primera etapa

ARRANQUE FRANCÉS

El clásico Montecarlo ha comenzado con típico acento francés; piloto y máquina de origen galo han finalizado en el tope de la clasificación provisional tras la primera etapa. Se trata del ganador de la edición anterior –y, aunque penalizado, del más rápido también en la edición 2002-, Sebastien Loeb, a bordo del coche campeón:
el Citroën Xsara WRC.

Habiendo partido favorito, Loeb no la tuvo fácil, sin embargo. Y es que el flamante Peugeot 307 WRC se ha mostrado sumamente competitivo desde sus primeros kilómetros con el cronómetro de testigo. Tras la cancelación de la primera especial, por razones de seguridad, ligadas con la gran cantidad de aficionados y su inadecuada ubicación, Gronholm se impuso en el primer tramo habilitado, por lo que su coche entró en el privilegiado cuadro de las máquinas que han logrado ser las más rápidas en su debut. Justo el principal coche rival del nuevo 307 WRC, el Xsara WRC, había sido el anterior producto con ese récord; cuando en España del 2001 logró el scratch en el primer tramo.

Gronholm dominó la general del rallye hasta la anteúltima especial, cuando tras ganar dos especiales había acumulado una ventaja de 10 segundos sobre Loeb. Pero una inadecuada elección de neumáticos, en una deslizante superficie asfaltada, tiró por la borda su ahorro en el último tramo, en el que Loeb lo aventajó por 29 segundos. Así, el francés arribó al parque cerrado de Mónaco con 18”.3 de diferencia sobre el segundo, Markko Martin, y con 4 décimas más sobre Gronholm.

A propósito de Martin, destacada ha sido su actuación en la jornada inaugural. Fue, junto con Loeb y Gronholm, uno de los tres pilotos que ganaron especiales. En el tercer tramo de la etapa -segundo realizado-, el estonio fue el más rápido aunque sólo por 8 décimas, respecto del segundo allí, Gronholm. Martin pudo acceder a la segunda plaza en el último tramo, debido al retraso de Gronholm. El piloto de Ford fue 14 segundos más rápido en el sector.

Para Carlos Sainz el rallye no tuvo un feliz comienzo; en el primer tramo perdió ya 39 segundos, fundamentalmente por una elección de neumáticos que se ajustaban a una característica que no era la predominante en el sector; el hielo. Situándose en el arranque de la general en el séptimo lugar, el madrileño debió esforzarse para recuperar. Las cosas mejoraron tras el servicio de Tallard, y en el tercer y cuarto tramos pudo cosechar diferencias mínimas con los más rápidos. Luces más importantes ya en las dos últimos especiales –alrededor de 10 segundos en cada una- lo ubicaron en el cuarto lugar de la general, a 46 segundos de Loeb.

El campeón del mundo en vigencia, Petter Solberg, había declarado horas antes del rallye que sus expectativas rondaban en poder finalizar entre los cinco o seis primeros, siendo consciente de las dificultades que esta prueba presenta. Al menos en lo que respecta a la primera etapa, su anticipada visión coincidió con su performance; llegó sexto a Mónaco, a 1`52” del líder, tras un complicado periplo por sectores con nieve, hielo y asfalto húmedo, cuando no algo seco.

Katajamaki, líder entre los “juniors”

El finés Kosti Katajamaki, a bordo de un Suzuki Ignis, se impuso al cabo de los cinco tramos de esta etapa entre los aspirantes al título del Mundial Junior. Pero comenzó al frente de las posiciones el sueco Per Andersson, quien perdió su posición luego a manos del estonio Urmo Aava, los dos también con Suzuki. Dramáticamente, en el último tramo de la etapa una mínima ventaja le permitió a Katajamaki tomar la punta. Quedando con una ventaja de 10 segundos.

La segunda etapa tendrá cinco especiales, que reunirán 140 kilómetros de tramos cronometrados.

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Previa

ANTE UN NOVEDOSO MONTECARLO

La 72ª edición de la famosa carrera abrirá la 32ª temporada del Mundial de Rallyes. Peugeot debuta con el 307 WRC y Mitsubishi retorna con un espectacular Lancer. Sainz, favorito con Citroën, será este año el más veterano en el torneo.

Con la disputa desde el próximo viernes 23 de enero del 72º Rallye de Montecarlo comenzará la temporada 2004 del Mundial de Rallyes.
La prueba monegasca, que valdrá tanto para marcas y pilotos como para la serie Junior, tendrá salida este año en la turística Tallard, desde donde una cuarentena de equipos participantes se dirigirán en competencia hacia Mónaco, sede principal del rallye.

La primera etapa constará de seis pruebas especiales que totalizarán 144 kilómetros. Para el segundo día de carrera, que comenzará y culminará en Mónaco, se prevén cinco especiales para un total de 140 kilómetros. En tanto, para la jornada final, que también será Mónaco-Mónaco, cuatro especiales completarán con sus 104 kilómetros el recorrido de la primera cita del año.

En medio de la ansiedad que significa el comienzo de una nueva temporada, en la que todos esperan ver en dónde se sitúan sus productos en relación con los demás, los primeros metros de precalentamiento se realizarán con el shakedown localizado entre Sospel, le col de Castillon y le col St-Jean.

La primera vez, como cada vez
Para la carrera del principado, que cuenta con tanto glamour como dificultades, los distintos equipos se han entrenado tratando de hallar no solo las soluciones posibles a los escollos que pueden originarse por el clima, sino también la inspiración para arrancar la serie de la mejor manera posible, algo que contribuirá a proveerse de ánimo a prueba de infortunios, accidentes, circunstancias negativas y derrotas que durante el año puedan presentarse.

Y es que "el Monte" dispara en la mente productora de significados varios conceptos; apertura, inauguración, promesas, esperanzas, fe. Confianza en la tan preparada tecnología pero también en la necesaria improvisación ante lo repentino y, para peor, cambiante, durante la marcha.
Este rally significa un singular prestigio tanto para las fábricas participantes como para las empresas patrocinadoras, tanto para el club organizador como para la institución que rige el automovilismo a nivel global.

Es el evento que representa una de las cinco columnas imaginarias que configuran el monumento de las cinco carreras de autos más famosas del mundo. En el basamento de esta columna está la primera edición realizada en 1911, aquella que permitía el romance de espíritus apasionados con el entonces temprano desarrollo automotriz y sus pruebas en caminos que cruzaran montañas y llevaran hasta el mar, antes que las oscuras nubes de la guerra aparecieran en el horizonte.

En el fuste de esta pieza estructural, las cancelaciones del evento por causa de los conflictos bélicos, las 10 ediciones ganadas todas por marcas y pilotos diferentes en los ´50, década en la que Lancia y Citroën inscribían sus primeras victorias en este rally; la insolencia de los Mini Cooper en los ´60. En los ´70, las victorias de los azul plateados Alpine que debían reproducir el tono del cielo sobre los Alpes o el del Mediterráneo en la llegada y la atracción de los Strato italianos, infamantes de sus rivales franceses.
En los ´80, el ingenio de la doble tracción alemana que hacía de los Audi Quattro “miembros de la familia real”, sucedidos luego por los Peugeot 205 T 16 y por un inspiradísimo Henri Toivonen a bordo del Delta S4 Martini-Racing en 1986, cuando los grupo B comenzaban a extinguirse.
Y finalmente en el capitel de la columna, la celebración de la semejanza entre el auto de calle y el de rally a través de las batallas nocturnas de grupos A entre los fabricantes orientales y europeos en el Turini ante miles de flashes atónitos.

Con tinte nostálgico, las hazañas de Sainz en el ´90 con Toyota, de Auriol tres años más tarde, la perseverancia de Delecour gratificada en el ´94 con el Ford Escort Cosworth, el fogonazo de Liatti en el ´97 y las tres consecutivas ´99, 2000 y 2001, ganadas en forma consecutiva por Mäkinen.
Así, con semejante tradición está a punto de celebrarse el septuagésimo segundo aniversario del rally que, por sus dificultades, pocos prefieren pero que por su valor simbólico todos desean tener en su palmarés.
Fuerzas renovadas y jóvenes pilotos
La temporada 2004 abrirá con un plantel renovado de equipos oficiales, entre los que destacan dos aspectos; pilotos jóvenes y escasa presencia de campeones mundiales. Sin Colin McRae, Tommi Makinen, Richard Burns y Didier Auriol, sólo tres pilotos competirán este año con títulos en sus palmarés: Carlos Sainz, que va por su 16ta temporada full –siendo el piloto más veterano-, Marcus Gronholm y el flamante titular de la corona Petter Solberg, éstos últimos con cinco años compitiendo con programas completos.
Por el lado de los más jóvenes, el finés de 23 años Mikko Hirvonen, campeón de su país en la categoría F2, se ha sumado a Subaru, luego de realizar su primera temporada completa el año pasado con apoyo de Ford. A bordo del Subaru Impreza WRC –el modelo Impreza compite desde 1993 en la serie- el campeón Solberg y el nuevo escudero saldrán en Montecarlo a cosechar lauros para el equipo campeón ´95-´96 y ´97.
La potente escuadra Peugeot buscará reconquistar su predominio, contando para ello con el recientemente homologado 307 WRC. Con Gronholm y la nueva incorporación, Freddy Loix, el equipo dirigido por Corrado Provera intentará reeditar los logros marcados a fuego por su predecesor, el 206 –campeón 2000, 2001 y 2002- y más lejos aún, por el mítico 205 T 16.
La marca campeona del 2003, Citroën, contará con la rica integración de los talentos de Carlos Sainz y Sebastien Loeb. En Montecarlo ambos pilotos han vencido y con un coche sumamente competitivo todo hace pensar que parten como favoritos.
Mitsubishi reingresa al torneo con un renovado y espectacular Lancer WRC, que ha sido fruto del desarrollo de un joven equipo de trabajo comandado por Mario Fornaris en la base de MMSP en Rugby, Gran Bretaña. Distribuyendo sus participaciones a lo largo del año, Mitsubishi tendrá al ex Peugeot Gilles Panizzi (un candidato en Montecarlo) comandando una plantilla de jóvenes talentos: el español Dani Solà, el italiano Gianluigi Galli y el finés Kristian Sohlberg.
Ford apostará nuevamente a sus también jóvenes figuras; Markko Martín va camino de su primer título mundial con el cada vez más competitivo Focus WRC, en tanto que Francois Duval, Janne Tuohino y Anthony Warmbold continuarán acumulando vital experiencia en las filas de Malcolm Wilson. En Montecarlo, Martin y Duval llevarán los dos coches que buscarán puntuar, con Martin como un postulante al triunfo, en tanto ya se conoce que Tuohino será uno de los responsables de conseguir puntos en el round siguiente, Suecia.
El Mundial Junior, en su primer round
También el campeonato denominado Junior comenzará su temporada en Montecarlo. Este año, una nómina de 21 pilotos han registrado su inscripción ante la FIA para tener chances de campeonar. Entre ellos, un único español, Xevi Pons, que competirá en Montecarlo con su Fiat Punto. Entre los rivales más fuertes, aparecen los cuatro pilotos que competirán con los Suzuki Ignis; Mirco Baldacci, Urmo Aava, Guy Wilks y Kosti Katajamaki. Mientras tanto, Alessandro Brócoli será otro aspirante importante con Fiat Punto.
Nuestro Pálpito para Montecarlo: 1º Loeb 2º Sainz 3º Solberg

Mariano Iannaccone
racingpress2001@hotmail.com