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Año
2004
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| © Mariano Iannaccone | |||||
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Final LOEB, DE PUNTA A PUNTA El francés Sebastien Loeb ha entrado en
el prestigioso cuadro de quienes han podido vencer en dos ocasiones consecutivas
el clásico de Mónaco. Como Munari, Rohrl, Auriol y Makinen,
el piloto de 29 años, nacido en Haguenau, controló mejor
que nadie un coche sumamente fiable en un asfalto plagado por el hielo
y en ocasiones la nieve.
La última etapa de esta 72ª realización del Montecarlo ha sido muy tranquila para Loeb, quien se dedicó a cuidar su ventaja, sin arriesgar, tratando sobre todo de escoger bien sus neumáticos para evitar eventuales salidas de camino. No ganó ningún tramo en esta última jornada, pero tampoco su ventaja en la general –que ayer era de casi 1 minuto y medio- nunca fue menor al minuto.
Un ritmo más agitado tuvieron los pilotos de Ford, luchando por la segunda plaza; disputa que debía mantenerse en el principal objetivo del equipo: ubicar a sus dos coches, sin mayores riesgos, en el podio. Martin fue al final quien escoltó a Loeb; el estonio escogió bien sus neumáticos, sacó provecho de un retraso de casi 10 segundos que tuvo Duval en Turini cuando repentinamente su coche se quedó con el motor detenido, y realizó un golpe final ganando el anteúltimo tramo con 9 segundos sobre su compañero. Para el equipo, objetivo cumplido y la primera posición en el torneo.
Buenas y malas para el campeón Solberg, que ayer había culminado en quinta ubicación; hoy se dio el gusto de ser el más rápido en el segundo especial, sin que esto significara algo importante en la clasificación general. Y cuando todo estaba para un quinto puesto final, en el anteúltimo tramo golpeó su coche (perdió casi 4 minutos) y por fortuna pudo acabar el rallye séptimo, habiendo sido superado por Loix y Panizzi, que finalizaron quinto y sexto, respectivamente.
Completando la zona de puntos, el mejor piloto privado ha sido el suizo Ollivier Burri, quien navegado por su compatriota Jean Philippe Patthey logró dejar su Subaru Impreza en el octavo lugar, a casi 18 minutos del ganador y a 7 minutos de Solberg, que finalizó delante suyo.
Bernardi, ganador en el Junior Al igual que Loeb, el líder de la categoría
Junior, el francés Nicolas Bernardi, pudo mantener su predomino
en la última etapa, ganando por primera vez el Montecarlo. A bordo
de un Renault Clio, Bernardi aventajo al estonio Urmo Aava -con Suzuki-
por 4 minutos, quedando tercero el británico Kris Meeke- con Opel. Mundial de Pilotos: Loeb 10, Martin
8, Duval 6, Gronholm 5, Loix 4, Panizzi 3, Solberg 2, Burri 1. Próximo evento: Rallye de Suecia, del 6 al 8 de febrero de 2004. oo0oo LOEB, EL MÁS PROLIJO En una accidentada etapa, en la que debieron cancelarse
dos tramos, Sebastien Loeb ha podido aumentar a 1´28” su ventaja
al frente de la general provisional. Martin y Duval colocaron sus Focus
detrás del dominador. Renovada resignación para Sainz que
dejó la prueba tras salirse, e igual fortuna para el catalán
Las cosas no podían haber sido más complicadas durante la segunda etapa del clásico Montecarlo. A las cambiantes condiciones del terreno, que provocan las más azarosas elecciones de neumáticos, se sumaron hoy importantes retrasos en el desarrollo de la prueba, primero por un accidente en el primer tramo y más tarde por los espectadores; tan apasionados como descontrolados. La primera especial del día era protagonizada por el piloto de la escuadra Bozian Racing, Nicolas Vouilloz quien a bordo de su Peugeot 206 WRC sufría un acidente -sin consecuencias físicas- que provocaba el ingreso de vehículos de sanidad y seguridad y, en consecuencia, la suspensión del tramo. Con sólo tres pilotos habiendo completado el recorrido, se decidía dar a todos el tiempo de Anthony Warmbold (28´41”).
Desde allí en adelante, Loeb fue quien mejor sujetó
su coche a las poco adherentes características del camino y, con
el mejor tiempo en las tres especiales en las que en definitiva se batalló
hoy, el francés pudo ampliar de manera fundamental su diferencia. Los Focus WRC continuaron mostrándose fiables y veloces. En el equipo de Malcolm Wilson hoy fue el joven Duval quien más brillo tuvo. Quedó a sólo una décima de segundo de Loeb en el primer tramo disputado, en el que su compañero Martin perdía 52 segundos. Duval pasaba así a la tercera plaza general y más tarde, cuando Gronholm –que ocupaba el segundo lugar- se retrasaba al salirse de camino, podía alcanzar el lugar de escolta. Al final del día, entre los pilotos de Ford quedaron 13 segundos.
El destino volvió a hacer sentir a Sainz la experiencia de la frustración. Cuando estaba peleando un rallye que había comenzado de manera favorable, todo se acabó repentinamente en el tercer tramo del día al sacar su Xsara del camino, dejándolo con tres ruedas y un daño irreparable. Había perdido 39 segundos en la especial anterior, que lo habían hecho caer a la quinta plaza. Ahora será tiempo de pensar en el próximo round: Suecia. El campeón Petter Solberg siguió hoy siendo extremadamente cauto, de cara a conseguir su objetivo en esta prueba: llegar dentro de los seis primeros. “Hubo mucha niebla en los dos primeros sectores y luego entre el hielo y la nieve ha sido muy complicado correr. He cuidado todo lo que he podido y sólo espero terminar mañana”, decía en uno de los servicios el piloto noruego. De momento está sexto, encerrado entre los dos Peugeot 307 WRC: 1´39” detrás de Gronholm y 1´02” delante de Freddy Loix.
Mikko Hirvonen pagó caro hoy su inexperiencia en esta prueba, encima al volante de un coche que comienza a conocer; “En una de las curvas más simples que debe tener este rallye, me fui afuera. Realmente no entiendo qué pasó. Venía a muy baja velocidad y quizás entendí mal el dato de mi navegante. Estoy viendo las filmaciones de la cámara on-board para entender qué me sucedió”, declaró el piloto de 23 años tras su abandono.
Mitsubishi no está completando fácilmente su primer evento con el nuevo Lancer WRC;l Gigi Galli se fue afuera en la 10ª especial y problemas de fiabilidad mecánica –sobre todo en transmisión- acosaron el coche de Gilles Panizzi, quien no obstante pudo llegar al parque cerrado ubicado en la séptima plaza –pero ya a casi ocho minutos. Bernardi pasó al frente en los “Juniors” Igual de agitada ha sido esta segunda etapa para los
pilotos de la división Junior del mundial. El finés Katajamaki,
que ayer había finalizado como líder provisional, hoy debió
abandonar. El estonio Urmo Aava tomó la punta entonces, pero a
dos tramos del final fue francés Nicolas Bernardi, con Renault
Clio, quien se quedó con la primera plaza. Su ventaja es de 24
segundos respecto de Aava. Montecarlo mañana despedirá su participación en el Mundial 2004 con una etapa que presenta cuatro especiales y 104 kilómetros. oo0oo Primera etapa ARRANQUE FRANCÉS El clásico Montecarlo ha comenzado con
típico acento francés; piloto y máquina de origen
galo han finalizado en el tope de la clasificación provisional
tras la primera etapa. Se trata del ganador de la edición anterior
–y, aunque penalizado, del más rápido también
en la edición 2002-, Sebastien Loeb, a bordo del coche campeón:
Habiendo partido favorito, Loeb no la tuvo fácil, sin embargo. Y es que el flamante Peugeot 307 WRC se ha mostrado sumamente competitivo desde sus primeros kilómetros con el cronómetro de testigo. Tras la cancelación de la primera especial, por razones de seguridad, ligadas con la gran cantidad de aficionados y su inadecuada ubicación, Gronholm se impuso en el primer tramo habilitado, por lo que su coche entró en el privilegiado cuadro de las máquinas que han logrado ser las más rápidas en su debut. Justo el principal coche rival del nuevo 307 WRC, el Xsara WRC, había sido el anterior producto con ese récord; cuando en España del 2001 logró el scratch en el primer tramo.
Gronholm dominó la general del rallye hasta la anteúltima especial, cuando tras ganar dos especiales había acumulado una ventaja de 10 segundos sobre Loeb. Pero una inadecuada elección de neumáticos, en una deslizante superficie asfaltada, tiró por la borda su ahorro en el último tramo, en el que Loeb lo aventajó por 29 segundos. Así, el francés arribó al parque cerrado de Mónaco con 18”.3 de diferencia sobre el segundo, Markko Martin, y con 4 décimas más sobre Gronholm.
A propósito de Martin, destacada ha sido su actuación en la jornada inaugural. Fue, junto con Loeb y Gronholm, uno de los tres pilotos que ganaron especiales. En el tercer tramo de la etapa -segundo realizado-, el estonio fue el más rápido aunque sólo por 8 décimas, respecto del segundo allí, Gronholm. Martin pudo acceder a la segunda plaza en el último tramo, debido al retraso de Gronholm. El piloto de Ford fue 14 segundos más rápido en el sector.
Para Carlos Sainz el rallye no tuvo un feliz comienzo; en el primer tramo perdió ya 39 segundos, fundamentalmente por una elección de neumáticos que se ajustaban a una característica que no era la predominante en el sector; el hielo. Situándose en el arranque de la general en el séptimo lugar, el madrileño debió esforzarse para recuperar. Las cosas mejoraron tras el servicio de Tallard, y en el tercer y cuarto tramos pudo cosechar diferencias mínimas con los más rápidos. Luces más importantes ya en las dos últimos especiales –alrededor de 10 segundos en cada una- lo ubicaron en el cuarto lugar de la general, a 46 segundos de Loeb.
El campeón del mundo en vigencia, Petter Solberg, había declarado horas antes del rallye que sus expectativas rondaban en poder finalizar entre los cinco o seis primeros, siendo consciente de las dificultades que esta prueba presenta. Al menos en lo que respecta a la primera etapa, su anticipada visión coincidió con su performance; llegó sexto a Mónaco, a 1`52” del líder, tras un complicado periplo por sectores con nieve, hielo y asfalto húmedo, cuando no algo seco. Katajamaki, líder entre los “juniors”
El finés Kosti Katajamaki, a bordo de un Suzuki Ignis, se impuso al cabo de los cinco tramos de esta etapa entre los aspirantes al título del Mundial Junior. Pero comenzó al frente de las posiciones el sueco Per Andersson, quien perdió su posición luego a manos del estonio Urmo Aava, los dos también con Suzuki. Dramáticamente, en el último tramo de la etapa una mínima ventaja le permitió a Katajamaki tomar la punta. Quedando con una ventaja de 10 segundos. La segunda etapa tendrá cinco especiales, que reunirán 140 kilómetros de tramos cronometrados. oo0oo Previa ANTE UN NOVEDOSO MONTECARLO La 72ª edición de la famosa carrera abrirá la 32ª temporada del Mundial de Rallyes. Peugeot debuta con el 307 WRC y Mitsubishi retorna con un espectacular Lancer. Sainz, favorito con Citroën, será este año el más veterano en el torneo.
Con la disputa desde el próximo viernes 23 de
enero del 72º Rallye de Montecarlo comenzará la temporada
2004 del Mundial de Rallyes.
La primera etapa constará de seis pruebas especiales que totalizarán 144 kilómetros. Para el segundo día de carrera, que comenzará y culminará en Mónaco, se prevén cinco especiales para un total de 140 kilómetros. En tanto, para la jornada final, que también será Mónaco-Mónaco, cuatro especiales completarán con sus 104 kilómetros el recorrido de la primera cita del año.
En medio de la ansiedad que significa el comienzo de una nueva temporada, en la que todos esperan ver en dónde se sitúan sus productos en relación con los demás, los primeros metros de precalentamiento se realizarán con el shakedown localizado entre Sospel, le col de Castillon y le col St-Jean. La primera vez, como cada vez
Y es que "el Monte" dispara en la mente productora
de significados varios conceptos; apertura, inauguración, promesas,
esperanzas, fe. Confianza en la tan preparada tecnología pero también
en la necesaria improvisación ante lo repentino y, para peor, cambiante,
durante la marcha. Es el evento que representa una de las cinco columnas imaginarias que configuran el monumento de las cinco carreras de autos más famosas del mundo. En el basamento de esta columna está la primera edición realizada en 1911, aquella que permitía el romance de espíritus apasionados con el entonces temprano desarrollo automotriz y sus pruebas en caminos que cruzaran montañas y llevaran hasta el mar, antes que las oscuras nubes de la guerra aparecieran en el horizonte.
En el fuste de esta pieza estructural, las cancelaciones
del evento por causa de los conflictos bélicos, las 10 ediciones
ganadas todas por marcas y pilotos diferentes en los ´50, década
en la que Lancia y Citroën inscribían sus primeras victorias
en este rally; la insolencia de los Mini Cooper en los ´60. En los
´70, las victorias de los azul plateados Alpine que debían
reproducir el tono del cielo sobre los Alpes o el del Mediterráneo
en la llegada y la atracción de los Strato italianos, infamantes
de sus rivales franceses.
Con tinte nostálgico, las hazañas de Sainz
en el ´90 con Toyota, de Auriol tres años más tarde,
la perseverancia de Delecour gratificada en el ´94 con el Ford Escort
Cosworth, el fogonazo de Liatti en el ´97 y las tres consecutivas
´99, 2000 y 2001, ganadas en forma consecutiva por Mäkinen. Mariano
Iannaccone |
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