¡Objetivo cumplido! El EBRO Audax Motorsport ha cerrado su participación en el Rally Dakar con un éxito absoluto. En el año de su debut en la alta competición, el equipo español no solo ha logrado completar el recorrido, sino que además lo ha hecho en el Top 20 (+03h 31:09). Laia Sanz y Maurizio Gerini han gestionado a la perfección todas las dificultades y retos que ha presentado la prueba automovilística más dura del planeta y han demostrado la competitividad y la fiabilidad del EBRO s800 XRR.
La dupla hispano-italiana ha superado el trámite de la 13ª y última etapa, una especial de 105 kilómetros a orillas del Mar Rojo, en la 18ª posición (+3:12), el broche que pone fin a 14 días de competición y de exigencia física y mecánica.
“Ha sido una etapa divertida, sinuosa en algunas partes, pero el último día siempre es incómodo de afrontar, siempre tienes miedo de que pase algo. En la categoría de motos se ha visto claramente que todo puede cambiar en el último momento. De hecho, delante de nosotros ha volcado un coche, así que en la última parte hemos decidido aflojar un poco, ya que no nos cambiaba mucho la clasificación. Estamos muy contentos y hemos acabado con buen sabor de boca. Ya tengo ganas de volver a subirme al coche y de preparar el próximo Dakar”, confesaba Laia Sanz nada más bajar del coche en la meta de Yanbu.
El balance para el equipo es extraordinario. En su estreno en la máxima categoría del rally-raid, el EBRO s800 XRR ha evidenciado un gran potencial. Sanz y Gerini han firmado actuaciones brillantes, como demuestran especialmente la 13ª posición lograda en la etapa 3 y el 14º puesto en la etapa 4. Además, han hecho gala de una regularidad extraordinaria al mantenerse dentro de los 20 primeros desde la tercera etapa hasta el final.
“Es muy positivo que, en el primer año del proyecto, hayamos acabado tan bien. Ha sido uno de los Dakars con mayor cantidad y calidad de rivales en la categoría de coches, con un nivel altísimo tanto en vehículos como en equipos y pilotos. Haber estado peleando con los mejores en algunas etapas nos debe servir de motivación para volver el año que viene más fuertes”, añade la piloto catalana, que suma ya 15 ediciones finalizadas en 16 participaciones.
Después de recorrer cerca de 8.000 kilómetros en total (casi 5.000 de ellos cronometrados), cruzar los desiertos de Arabia Saudí, superar mares de dunas, pistas pedregosas, caminos sinuosos y planicies a velocidad máxima, Sanz se ha mostrado muy satisfecha con el rendimiento de su vehículo: “El EBRO s800 XRR ha demostrado ser un gran coche. No hemos tenido problemas mecánicos, solo un fallo eléctrico que es más fruto de la mala suerte que de otra cosa, pero el coche ha funcionado muy bien y, además, lo hemos ido mejorando durante la carrera. Tenemos una buena base que es competitiva y que nos permitirá estar más arriba en el futuro”.
Para EBRO, la llegada a la meta en Yanbu representa la validación de una apuesta valiente y audaz. “Cerrar el Dakar 2026 con unos resultados tan positivos refuerza nuestra convicción de que la innovación, la resiliencia y el espíritu de superación que demostramos cada día en EBRO EV MOTORS no son solo palabras: son hechos. Participar en un entorno tan extremo como el Dakar nos permite observar, aprender y anticipar los retos técnicos que marcarán el desarrollo de los vehículos del futuro. Estamos orgullosos de mostrar al mundo que EBRO es una marca con ambición, criterio técnico y un equipo preparado para construir el futuro desde los desafíos más exigentes”, afirma Rafael Ruiz, presidente de EBRO EV MOTORS.
Con el éxito de haber devuelto una marca histórica española a la élite mundial, el EBRO Audax Motorsport pone fin a su primera aventura saudí con la mirada puesta en la próxima edición.
La dupla hispano-italiana ha superado el trámite de la 13ª y última etapa, una especial de 105 kilómetros a orillas del Mar Rojo, en la 18ª posición (+3:12), el broche que pone fin a 14 días de competición y de exigencia física y mecánica.
“Ha sido una etapa divertida, sinuosa en algunas partes, pero el último día siempre es incómodo de afrontar, siempre tienes miedo de que pase algo. En la categoría de motos se ha visto claramente que todo puede cambiar en el último momento. De hecho, delante de nosotros ha volcado un coche, así que en la última parte hemos decidido aflojar un poco, ya que no nos cambiaba mucho la clasificación. Estamos muy contentos y hemos acabado con buen sabor de boca. Ya tengo ganas de volver a subirme al coche y de preparar el próximo Dakar”, confesaba Laia Sanz nada más bajar del coche en la meta de Yanbu.

“Es muy positivo que, en el primer año del proyecto, hayamos acabado tan bien. Ha sido uno de los Dakars con mayor cantidad y calidad de rivales en la categoría de coches, con un nivel altísimo tanto en vehículos como en equipos y pilotos. Haber estado peleando con los mejores en algunas etapas nos debe servir de motivación para volver el año que viene más fuertes”, añade la piloto catalana, que suma ya 15 ediciones finalizadas en 16 participaciones.
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Después de recorrer cerca de 8.000 kilómetros en total (casi 5.000 de ellos cronometrados), cruzar los desiertos de Arabia Saudí, superar mares de dunas, pistas pedregosas, caminos sinuosos y planicies a velocidad máxima, Sanz se ha mostrado muy satisfecha con el rendimiento de su vehículo: “El EBRO s800 XRR ha demostrado ser un gran coche. No hemos tenido problemas mecánicos, solo un fallo eléctrico que es más fruto de la mala suerte que de otra cosa, pero el coche ha funcionado muy bien y, además, lo hemos ido mejorando durante la carrera. Tenemos una buena base que es competitiva y que nos permitirá estar más arriba en el futuro”.

Con el éxito de haber devuelto una marca histórica española a la élite mundial, el EBRO Audax Motorsport pone fin a su primera aventura saudí con la mirada puesta en la próxima edición.














