La tercera etapa ha marcado algo más que el ecuador del Rally-Raid de Portugal y la única especial disputada íntegramente en suelo español. También ha significado el primer día de buenas sensaciones para Laia Sanz en la segunda cita del Campeonato del Mundo de Rally-Raid (W2RC). La piloto barcelonesa y su copiloto Maurizio Gerini han rodado en el Top 15, pero dos pinchazos –uno de ellos con complicaciones añadidas– les han retrasado hasta el 29º puesto scratch y el 15º de Ultimate. En la general, constan en 45ª posición absoluta y 20ª de su categoría.
Superados los problemas de las dos primeras jornadas, el EBRO Audax Motorsport ha tenido este viernes su mejor actuación, aunque no ha quedado plasmado en el resultado final. El escenario no era el más propicio, pero Sanz y Gerini han sabido sobreponerse a las dificultades para brillar ante la afición local desde los primeros compases de la carrera.
Uno de los grandes hándicaps a priori ha sido tener que tomar la salida muy retrasados, en el 39º lugar, lo que ha significado encontrarse mucho tráfico por delante. Aun así, Sanz y Gerini han aprovechado cada oportunidad que les han brindado los caminos extremeños por los que ha transcurrido la etapa –de 296 kilómetros cronometrados y 206 de enlace– para adelantar a otros participantes.
Por fortuna, el día se ha levantado lluvioso, lo que ha eliminado cualquier obstáculo en forma de polvo, algo que ha permitido a la pareja hispano-italiana atacar. De hecho, antes de superar la primera mitad de la especial, rodaban en 14ª posición absoluta, a poco más de 3 minutos del primero. Entonces, ha empezado a caer una lluvia intensa que ha convertido los caminos en una pista de patinaje.
“Al principio de la especial de hoy había muy buen agarre, con el terreno húmedo. Luego se ha puesto a diluviar y todo ha cambiado. En las zonas de montaña resbalaba muchísimo y, además, al salir bastante atrás nos hemos encontrado todavía más agua que los primeros. Aun así, hemos podido mantener un buen ritmo y adelantar a varios coches”, ha explicado Laia Sanz.
En el kilómetro 142, el barro en el que se ha convertido el terreno ha hecho deslizar el EBRO s800 XRR hasta un talud provocando un destalonamiento de un neumático. La operación de sustitución se ha complicado por un problema con el soporte de la rueda de recambio y han perdido mucho tiempo, además de quince posiciones. No ha sido el único contratiempo que han sufrido: a 30 kilómetros del final han vuelto a pinchar y no ha sido posible escalar más posiciones.
Así ha valorado la jornada la piloto del EBRO Audax Motorsport a su llegada al vivac de Badajoz. “No hemos conseguido todavía una etapa limpia, pero el balance es positivo. El ritmo ha sido bueno y hemos rodado bien hasta que hemos sufrido un pinchazo que nos ha hecho perder bastantes minutos. No ha sido un día fácil, pero las sensaciones con el EBRO han sido buenas. Cada día funciona mejor y nos sentimos más cómodos, así que hay que quedarse con eso y seguir trabajando”.
Este sábado, el Rally-Raid de Portugal dejará Badajoz para volver a tierras portuguesas y dirigirse a Loulé, en el corazón del Algarve. Por delante, los participantes que siguen en carrera tendrán el día más largo de la prueba, con un total de 637 kilómetros, de los que 315 corresponderán a la especial cronometrada.
Superados los problemas de las dos primeras jornadas, el EBRO Audax Motorsport ha tenido este viernes su mejor actuación, aunque no ha quedado plasmado en el resultado final. El escenario no era el más propicio, pero Sanz y Gerini han sabido sobreponerse a las dificultades para brillar ante la afición local desde los primeros compases de la carrera.
Uno de los grandes hándicaps a priori ha sido tener que tomar la salida muy retrasados, en el 39º lugar, lo que ha significado encontrarse mucho tráfico por delante. Aun así, Sanz y Gerini han aprovechado cada oportunidad que les han brindado los caminos extremeños por los que ha transcurrido la etapa –de 296 kilómetros cronometrados y 206 de enlace– para adelantar a otros participantes.
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Por fortuna, el día se ha levantado lluvioso, lo que ha eliminado cualquier obstáculo en forma de polvo, algo que ha permitido a la pareja hispano-italiana atacar. De hecho, antes de superar la primera mitad de la especial, rodaban en 14ª posición absoluta, a poco más de 3 minutos del primero. Entonces, ha empezado a caer una lluvia intensa que ha convertido los caminos en una pista de patinaje.
“Al principio de la especial de hoy había muy buen agarre, con el terreno húmedo. Luego se ha puesto a diluviar y todo ha cambiado. En las zonas de montaña resbalaba muchísimo y, además, al salir bastante atrás nos hemos encontrado todavía más agua que los primeros. Aun así, hemos podido mantener un buen ritmo y adelantar a varios coches”, ha explicado Laia Sanz.
En el kilómetro 142, el barro en el que se ha convertido el terreno ha hecho deslizar el EBRO s800 XRR hasta un talud provocando un destalonamiento de un neumático. La operación de sustitución se ha complicado por un problema con el soporte de la rueda de recambio y han perdido mucho tiempo, además de quince posiciones. No ha sido el único contratiempo que han sufrido: a 30 kilómetros del final han vuelto a pinchar y no ha sido posible escalar más posiciones.

Este sábado, el Rally-Raid de Portugal dejará Badajoz para volver a tierras portuguesas y dirigirse a Loulé, en el corazón del Algarve. Por delante, los participantes que siguen en carrera tendrán el día más largo de la prueba, con un total de 637 kilómetros, de los que 315 corresponderán a la especial cronometrada.





