Las averías mecánicas y electrónicas que más inmovilizan a camiones y autocares es una realidad a la que SERVIREAC se enfrenta cada día, mientras miles de estos vehículos recorren las carreteras españolas con una doble responsabilidad: llegar a tiempo y llegar seguros. Los primeros transportan mercancías que tienen fecha y destino. Los segundos llevan personas. Cuando alguno de estos vehículos se detiene por una avería en mitad de la ruta, las consecuencias van mucho más allá del tiempo de espera en el arcén.
Pero, ¿cuáles son los motivos de avería de estos vehículos? Según diferentes estudios del sector, el 81,7% de las asistencias en carretera a camiones están relacionadas con problemas en los neumáticos. Sin embargo, los neumáticos son con frecuencia la consecuencia de un problema mecánico previo como, por ejemplo, una pinza de freno defectuosa, una suspensión deteriorada o una sobrecarga mal distribuida.
Además, otras de las averías que más inmovilizan a vehículos pesados, las que obligan a detener la ruta hasta que llega asistencia técnica, son las del sistema de frenos, el motor, la caja de cambios y la electrónica embarcada. Cuatro sistemas distintos, cuatro tipos de fallo con lógicas propias, y todos con algo en común: el mantenimiento preventivo reduce la probabilidad de que ocurran en ruta.
El sistema de frenos es el componente de seguridad más crítico de un vehículo pesado. Cuando falla, el problema se convierte en uno de seguridad vial. Las causas más frecuentes de avería en el sistema de frenado incluyen el desgaste de pastillas y discos, la deformación de los discos por uso excesivo sin mantenimiento y las pérdidas de presión en las líneas neumáticas del sistema.
Para minimizar los riesgos de este tipo de fallos, hay un indicador que suele avisar, pero del que pocas veces nos damos cuenta: el desgaste anómalo de los neumáticos, que es con frecuencia síntoma de un problema en la pinza de freno.
Las averías de motor son las que generan inmovilizaciones más largas y costes de reparación más elevados. Y la mayoría tienen una causa común: el sistema de refrigeración. En concreto, la bomba de agua es la avería mecánica de motor más frecuente en los meses de calor.
Del mismo modo, en el caso de los motores diésel de vehículos industriales, y con relación a la distribución, es importante realizar un correcto mantenimiento, para evitar daños catastróficos en marcha. Respetar los cambios de aceite preconizados, utilizar siempre un aceite de grado, viscosidad y especificaciones, recomendadas por el fabricante, ya que es fundamental para el correcto funcionamiento de la distribución, que en estos motores se efectúa por cascada de piñones. Es fundamental la lubricación, inspección visual, control de ruidos, holguras y revisión de componentes asociados.
La caja de cambios es uno de los sistemas que más sufre en vehículos con uso intensivo y conductores con hábitos de cambio bruscos. Además, las averías relacionadas con el embrague y sincronizados internos son reparaciones costosas, con unos tiempos de taller que pueden dejar un vehículo fuera de servicio durante semanas. Entre los motivos de su desgaste acelerado destaca la falta de mantenimiento del aceite de transmisión.
Además, también es conveniente fijarse en los siguientes aspectos para sospechar del nacimiento de algún tipo de problema:
- Dificultad para meter marchas o resistencia inusual en el cambio
- Ruidos metálicos o vibración al cambiar de velocidad
- Pérdida de potencia en la tracción sin causa aparente en el motor
- Manchas de aceite en el suelo tras aparcar el vehículo
La mayoría de todas estas averías no puede resolverlas un conductor, por muy experimentado que sea. Un fallo de EBS, una avería en la centralita electrónica o un problema en el sistema de gestión del motor requieren maquinaria específica, conocimiento técnico especializado y, en muchos casos, piezas de sustitución.
En estos casos, es esencial tener acceso a una respuesta técnica experta y rápida en carretera como la que ofrece SERVIREAC, empresa especializada en asistencia técnica para camiones en ruta. Esta compañía es la que convierte una avería grave en una incidencia gestionable por parte de la empresa.
Con ellos, los responsables de flotas pueden gestionar los incidentes en minutos y, a diferencia que otros, no deben esperar horas interminables a que llegue una grúa o tener un técnico capaz de diagnosticar y resolver el problema.
Una velocidad de actuación que no solo se mide en tiempo: tiene un impacto directo en la eficiencia, la facturación y la entrega de la mercancía. Es un socio estratégico para cualquier compañía que gestione camiones o autocares, y quiera contar con un servicio de asistencia en carretera de calidad y de confianza.
Porque las averías no tienen calendario. Pero lo que sí se puede agendar para estar siempre cubierto es contar con el respaldo operativo de SERVIREAC cuando el problema supera lo que puede resolverse en el arcén.
Pero, ¿cuáles son los motivos de avería de estos vehículos? Según diferentes estudios del sector, el 81,7% de las asistencias en carretera a camiones están relacionadas con problemas en los neumáticos. Sin embargo, los neumáticos son con frecuencia la consecuencia de un problema mecánico previo como, por ejemplo, una pinza de freno defectuosa, una suspensión deteriorada o una sobrecarga mal distribuida.
Además, otras de las averías que más inmovilizan a vehículos pesados, las que obligan a detener la ruta hasta que llega asistencia técnica, son las del sistema de frenos, el motor, la caja de cambios y la electrónica embarcada. Cuatro sistemas distintos, cuatro tipos de fallo con lógicas propias, y todos con algo en común: el mantenimiento preventivo reduce la probabilidad de que ocurran en ruta.
Frenos: la avería que no admite ningún tipo de demora
El sistema de frenos es el componente de seguridad más crítico de un vehículo pesado. Cuando falla, el problema se convierte en uno de seguridad vial. Las causas más frecuentes de avería en el sistema de frenado incluyen el desgaste de pastillas y discos, la deformación de los discos por uso excesivo sin mantenimiento y las pérdidas de presión en las líneas neumáticas del sistema.
Para minimizar los riesgos de este tipo de fallos, hay un indicador que suele avisar, pero del que pocas veces nos damos cuenta: el desgaste anómalo de los neumáticos, que es con frecuencia síntoma de un problema en la pinza de freno.
Motor: cuando el calor y el descuido se cobran la factura
Las averías de motor son las que generan inmovilizaciones más largas y costes de reparación más elevados. Y la mayoría tienen una causa común: el sistema de refrigeración. En concreto, la bomba de agua es la avería mecánica de motor más frecuente en los meses de calor.
Del mismo modo, en el caso de los motores diésel de vehículos industriales, y con relación a la distribución, es importante realizar un correcto mantenimiento, para evitar daños catastróficos en marcha. Respetar los cambios de aceite preconizados, utilizar siempre un aceite de grado, viscosidad y especificaciones, recomendadas por el fabricante, ya que es fundamental para el correcto funcionamiento de la distribución, que en estos motores se efectúa por cascada de piñones. Es fundamental la lubricación, inspección visual, control de ruidos, holguras y revisión de componentes asociados.
Caja de cambios y transmisión: el desgaste continuo
La caja de cambios es uno de los sistemas que más sufre en vehículos con uso intensivo y conductores con hábitos de cambio bruscos. Además, las averías relacionadas con el embrague y sincronizados internos son reparaciones costosas, con unos tiempos de taller que pueden dejar un vehículo fuera de servicio durante semanas. Entre los motivos de su desgaste acelerado destaca la falta de mantenimiento del aceite de transmisión.
Además, también es conveniente fijarse en los siguientes aspectos para sospechar del nacimiento de algún tipo de problema:
- Dificultad para meter marchas o resistencia inusual en el cambio
- Ruidos metálicos o vibración al cambiar de velocidad
- Pérdida de potencia en la tracción sin causa aparente en el motor
- Manchas de aceite en el suelo tras aparcar el vehículo
Cuando el conductor no puede resolver la avería
La mayoría de todas estas averías no puede resolverlas un conductor, por muy experimentado que sea. Un fallo de EBS, una avería en la centralita electrónica o un problema en el sistema de gestión del motor requieren maquinaria específica, conocimiento técnico especializado y, en muchos casos, piezas de sustitución.
En estos casos, es esencial tener acceso a una respuesta técnica experta y rápida en carretera como la que ofrece SERVIREAC, empresa especializada en asistencia técnica para camiones en ruta. Esta compañía es la que convierte una avería grave en una incidencia gestionable por parte de la empresa.
Con ellos, los responsables de flotas pueden gestionar los incidentes en minutos y, a diferencia que otros, no deben esperar horas interminables a que llegue una grúa o tener un técnico capaz de diagnosticar y resolver el problema.
Una velocidad de actuación que no solo se mide en tiempo: tiene un impacto directo en la eficiencia, la facturación y la entrega de la mercancía. Es un socio estratégico para cualquier compañía que gestione camiones o autocares, y quiera contar con un servicio de asistencia en carretera de calidad y de confianza.
Porque las averías no tienen calendario. Pero lo que sí se puede agendar para estar siempre cubierto es contar con el respaldo operativo de SERVIREAC cuando el problema supera lo que puede resolverse en el arcén.






