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Vergüenza ajena ante tanto incompetente

El automovilismo canario, de mal en peor

Ese público espera algo más de nuestros dirigentes
Ese público espera algo más de nuestros dirigentes
Siento vergüenza. Será porque lo que uno lleva dentro no se ha cosechado desde unos pocos años atrás, sino que son muchos más los que llevo en este mundillo que muchos de los que ahora se arropan ser los salvapatrias de nuestro automovilismo.

Cuando veo que existen quienes se creen poseedores de unas determinadas formas de hacer las cosas, viviendo a costa de otros por la cara, es que me revienta. Sinceramente siento vergüenza ajena y sinceramente no lo puedo remediar.

Han pasado ya 72 horas desde la celebración de la anual asamblea del automovilismo canario, esa reunión anual que pagamos todos aquellos que por uno u otro motivo sacamos licencia federativa, por lo cual se supone esos señores están para defender los derechos de quienes ahí les han colocado.

Esos señores, todos ellos, que tras las deliberaciones correspondientes, se fueron a una de las mejores bodegas de La Palma a saborear las mejores viandas de la zona, deben estar contentos. Tanto que se les ha olvidado comunicar, a los que no fuimos a esa mascarada, qué es lo que allí realmente se acordó. Cómo se acordó. Y sobre todo, en base a que se acordó.

Por lo conocido, leído (poco) y oído, una autentica mascarada.

Deben estar pensándose cómo disfrazarlo y que se entienda fácil para el común de los mortales, pues no cabe en cabeza humana que aun no nos hayan mandado el resumen de lo tratado a los que decidimos no acudir a La Palma a ver, oír y presenciar cómo se las gastan los poseedores de la sagrada obligación de defender los derechos de las mayorías frente a los egoísmos de las minorías.

Lamentable espectáculo. Auténtica vergüenza la que están protagonizando los federativos autonómicos. No ya por el silencio. Peor es aun como quieren sacar adelante nuestro deporte.

Estamos en manos de auténticos incompetentes. Todos.

Porque aquel que mira más por sus intereses particulares frente a la generalidad del colectivo no merece estar ni poseer ninguna responsabilidad. Absolutamente ninguna.

Va siendo hora ya de que se tomen medidas por quien corresponda para separar de este mundillo a los que no van a defender lo que interesa al colectivo sino a, como auténticos pueblerinos, tirar para lo suyo.

El día que existe una única unidad de criterios, auténtica, solidaria, es cuando esto caminará de otra manera. Mientras, seguiremos teniendo un automovilismo de pueblo, con, y eso es lo peor, directivos de verbena.

Vergüenza ajena me da todo esto.

Y quienes en la carretera le dan algo de prestigio a este deporte, no se merecen este trato.
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