La pareja canaria afrontó la tercera cita de la Sandero Eco Cup después de su brillante victoria en Ourense. Cuando eran segundos con toda la jornada del sábado por delante para atacar un nuevo triunfo, el grancanario y el majorero se vieron sorprendidos por la avería de un amortiguador de su vehículo, lo que les obligó a tomar el camino del abandono en esta cita que ha marcado el ecuador del certamen monomarca.

En este deporte la suerte juega un papel fundamental y, cuando no va a favor, ayuda a mostrar el lado amargo del mundo de los rallies. Así se han visto Kilian Santana y Jonathan Hernández, una de las parejas de referencia en la Sandero Eco Cup que ha sufrido una avería que ha tirado por la borda el esfuerzo del fin de semana.

El piloto grancanario y el copiloto majorero aterrizaban de nuevo en Galicia, como hace unas semanas cuando vencieron en Ourense, para descubrir otro clásico del calendario: el Rally Rías Baixas. Los de Sández Competición iban a partir a este selectivo rally con el ánimo de volver a pelear por una primera posición necesaria en sus aspiraciones.

Después de la primera etapa, compuesta por cuatro tramos, algunos de ellos nocturnos, los canarios se instalaban en segundo lugar a 16,6 segundos de la cabeza tras media hora de competición acumulada. Una renta importante, pero para nada desorbitada cuando, por delante, restaba el largo día del sábado.

Tras ajustar algunos aspectos en el set-up de su vehículo, el propósito no era otro que ganar tramos -un detalle importante ya que suma puntos para la general de la Sandero Eco Cup- y comenzar a restar la diferencia con los líderes. No había otra lectura.
Kilian Santana y Jonathan Hernández
Pero el destino tenía preparado otro desenlace para la rápida pareja del equipo Sández Competición. Una avería en uno de los amortiguares les indicaba el camino del abandono sin prácticamente entrar en calor. En la primera prueba especial de la segunda etapa, la avería era suficiente como para tener que hacerse a un lado.

“Ha sido una pena. Estaba siendo un rally difícil, pero siempre será mejor una segunda posición que un abandono”, reconoció el piloto grancanario. “Me sabe mal por el equipo, por los patrocinadores y, obviamente, por lo que supone para el campeonato”, lamentaba Kilian Santana, uno de los más rápidos de la Sandero Eco Cup. “Eso es lo que nos queda. Velocidad tenemos, pero en dos de las tres pruebas la suerte no ha estado de nuestro lado y, cuando todo ha rodado normal, pudimos ganar. Nos aferramos a eso, esperamos que en las próximas citas la moneda caiga de nuestro lado”, subrayó.

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