El EBRO Audax Motorsport retoma su calendario de competición en la Baja España Aragón, que se celebrará en la provincia de Teruel del 24 al 26 de julio. La prueba decana del todo terreno en España, que alcanza su 42ª edición, será el escenario idóneo para contrastar sobre el terreno las evoluciones técnicas realizadas en el EBRO s800 XRR durante los últimos meses de trabajo en fábrica.
Para Laia Sanz, esta cita supone la vuelta a la acción tras la intervención programada en el mes de abril para solucionar las dolencias en el tendón del peroneo corto y el ligamento peroneoastragalino anterior de su pie derecho.
La piloto de Corbera de Llobregat (Barcelona) decidió pasar por el quirófano tras el Rally-Raid de Portugal para asegurar una preparación óptima del próximo Dakar: ”Arrastraba molestias acumuladas de mi época en moto y era prioritario solucionarlo para afrontar con plenas garantías la segunda mitad del año. El proceso de rehabilitación ha exigido disciplina, pero las sensaciones son muy buenas. Los test realizados la semana pasada confirmaron que el tobillo responde perfectamente a las exigencias físicas del pilotaje, lo que demuestra que la planificación médica fue totalmente acertada”.
La Baja España Aragón llega en el momento adecuado, pero también representa una oportunidad magnífica para una marca española como EBRO de competir ante el público local. “Tras el parón de estos meses, nos irá muy bien para recobrar el ritmo competitivo y abrir la fase definitiva de preparación hacia el Dakar. Me hace mucha ilusión volver a correr en casa con toda la afición apoyando y, especialmente, hacerlo por primera vez en este rally con un coche de la categoría reina”, explica.
Laia Sanz afrontará su quinta participación en la cita aragonesa. En su historial destacan una octava y una séptima posición en prototipos ligeros (2023 y 2025), además de dos quintos puestos absolutos en moto (2014 y 2015) que aún hoy se mantienen como el mejor resultado femenino de la historia de la prueba.
“Aunque por mis características siempre tengo preferencia por las carreras en el desierto, con mucha dureza y varios días de competición, el formato de la Baja Aragón nos ofrece un reto diferente. El ritmo de sprint nos obligará a buscar la máxima efectividad desde el primer kilómetro. Será un ejercicio excelente para exprimir el rendimiento del EBRO s800 XRR y seguir acumulando datos en condiciones reales, que es siempre el banco de pruebas más exigente posible”, concluye la catalana.
El EBRO Audax Motorsport se enfrentará a un recorrido de 544 kilómetros cronometrados y a una competencia de primer nivel con 159 coches inscritos, 37 de ellos dentro de la categoría Ultimate. La prueba, puntuable para las Copas del Mundo y de Europa FIA de Bajas, así como para el Campeonato de España de Rallyes Todo Terreno (CERTT), arrancará este viernes con una prólogo de 6 kilómetros. El sábado concentrará el grueso competitivo con dos especiales de 162 y 214 kilómetros, respectivamente, y concluirá el domingo con una última sección cronometrada de 162 kilómetros.
Para Laia Sanz, esta cita supone la vuelta a la acción tras la intervención programada en el mes de abril para solucionar las dolencias en el tendón del peroneo corto y el ligamento peroneoastragalino anterior de su pie derecho.

La Baja España Aragón llega en el momento adecuado, pero también representa una oportunidad magnífica para una marca española como EBRO de competir ante el público local. “Tras el parón de estos meses, nos irá muy bien para recobrar el ritmo competitivo y abrir la fase definitiva de preparación hacia el Dakar. Me hace mucha ilusión volver a correr en casa con toda la afición apoyando y, especialmente, hacerlo por primera vez en este rally con un coche de la categoría reina”, explica.
Publicidad
Laia Sanz afrontará su quinta participación en la cita aragonesa. En su historial destacan una octava y una séptima posición en prototipos ligeros (2023 y 2025), además de dos quintos puestos absolutos en moto (2014 y 2015) que aún hoy se mantienen como el mejor resultado femenino de la historia de la prueba.
“Aunque por mis características siempre tengo preferencia por las carreras en el desierto, con mucha dureza y varios días de competición, el formato de la Baja Aragón nos ofrece un reto diferente. El ritmo de sprint nos obligará a buscar la máxima efectividad desde el primer kilómetro. Será un ejercicio excelente para exprimir el rendimiento del EBRO s800 XRR y seguir acumulando datos en condiciones reales, que es siempre el banco de pruebas más exigente posible”, concluye la catalana.







