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Carmelo Navarro y Element Yoga responden a una nueva llamada de África

El aventurero grancanario realizará una nueva expedición

Oasis Expediciones
Oasis Expediciones
Una vez más, Carmelo Navarro ha sentido la llamada de África. Aunque como parte del equipo de OASIS EXPEDICIONES venía visitando con asiduidad el continente hasta que se desató la crisis del coronavirus, hacía años que Navarro no realizaba una ruta tan extensa y en solitario. Eso sí, a su lado tendrá un grupo de patrocinadores capitaneados por Element Yoga, Iuner y La Malquerida, que van a permitirle reencontrarse e incluso descubrir algunos de los rincones más recónditos y singulares de esta zona del planeta.

Visitante asiduo de Marruecos, hace dos que no se adentra en territorio mauritano y cinco desde que surcó las pistas de tierra y los desiertos de Malí y Senegal. Esta vez lo hará a lo largo de mes y medio, desde el 1 de noviembre al 15 de diciembre, y desempolvando en su ruta las huellas que dejó el mítico París Dakar.

“Además de la posibilidad de volver a estar en lugares que son increíbles, este viaje va a servir para trazar una ruta para los clientes de OASIS EXPEDICIONES. Sólo con iniciativas así se puede ofrecer altas dosis de aventura y la mayor calidad en el servicio. La idea es seguir las mismas pistas de algunas etapas del ‘Dakar’ original”, explica Navarro, que desde hace ocho años está a cargo de esta empresa de turismo activo junto a su directora Verónica Eiriz.

Como en tantas otras aventuras, Carmelo Navarro ha escogido un Toyota Land Cruiser como vehículo. Y para su preparación ha confiado en el equipo de JRx4 Competición, el mismo que estuvo a cargo de los últimos coches con los que compitió en el Campeonato de España de Rallies Todo Terreno. Element Yoga, socio habitual en los viajes que organiza OASIS EXPEDICIONES, ha sido su principal apoyo en esta iniciativa.

La ruta tiene como inicio Marruecos, un país que Navarro visita en numerosas ocasiones a lo largo del año, pero que “siempre depara sorpresas”. Rumbo al sur, a través de sus pistas de tierra rondará la Cordillera del Atlas, los laberínticos pueblos de barro y sus caóticos mercados. La arena será la protagonista en su siguiente anfitrión: Mauritania, un país que al aventurero canario le trae buenos recuerdos, pero también otros muy duros. “Duros por su geografía porque, si quieres disfrutarlo adentrándote hasta sus entrañas, tienes que tener mucha experiencia y habilidad conduciendo en arena y sorteando dunas”, aclara.

De ahí el Toyota Land Cruiser 90 pondrá ‘proa’ a Chinguetty. En su búsqueda de la séptima ciudad sagrada del Islam la ruta transcurrirá por pistas, hamadas y dunas, mares de dunas blandas y cortadas que quitaban el sueño a los antiguos dakarianos. “En la medida de lo posible evitaré conducir en asfalto. Por supuesto, en la hoja de ruta está hacer la mítica etapa del Dakar Chinguetty-Terjit-Nema, una de las más duras que se recuerdan”, añade el aventurero canario que siempre ha sentido una pasión reverencial hacia el espíritu original del raid africano.

Un continente de la extensión y la riqueza natural y paisajística de África siempre deja cuentas pendientes incluso para alguien como Navarro. Uno de esos rincones inéditos es el lugar donde sobreviven los últimos cocodrilos del Sáhara. De ahí, con cientos de kilómetros de dunas a sus espaldas, llegará el momento de viajar a Malí.

“Es un precioso país donde todo puede pasar y donde, efectivamente, todo pasa”, dice Carmelo Navarro parafraseando a los pobladores del País Dogón. Cerca de la frontera con Burkina Faso visitará la Falla de Bandiagara, la zona donde vive este pueblo cuyo sistema social y de vida no ha variado en miles de año y que apenas ha visitado en un par de ocasiones. Por esta ruta llegará a Tombouctou, ‘la Ciudad Misteriosa’. “Verdaderamente, es mágica ?confirma? y es uno de los destinos con los que fantasea cualquier apasionado de África. También las minas de sal de Taoudeni, que están mucho más al norte y cuyo trayecto es un verdadero calvario. Eso hace que merezca aún más la pena llegar hasta ellas”.

Navarro no se va a dejar ni uno solo de los puntos más emblemáticos de esta zona de Malí cuyos pobladores, los dogones, son un misterio por sus ancestrales y avanzados conocimientos de astrología. Esa ruta va a incluir la mezquita de Djenne, la más grande del mundo construida en barro. Desde ahí tiene previsto dirigirse a Senegal a través de la ciudad fronteriza de Kedougou y poner rumbo hacia el oeste para recorrer el parque Niokolo Koba.

Siguiendo el paso del río Gambia hacia el norte, se desviará hacia Tambacunda en un camino que pondrá fin a las pistas y al campo a través. El color de sus calles y el calor de su hospitalaria gente traerán de la mano un ruido y un cierto caos al que habrá que acostumbrarse tras días acampando al raso. A partir de ahí, ese trajín propio de la civilización será la tónica general, ya que Navarro y su Land Cruiser se dirigirán hacia Dakar para poner la guinda a esta ruta por el corazón del Sahel. Lo hará, cómo no, alcanzando el mítico Lago Rosa, cuyas aguas bautizaron a algunos de los más legendarios héroes del raid africano.

Acerca de Element Yoga
Element Yoga es centro multidisciplinar en el que se realizan terapias manuales y se imparten clases para adultos, colegios, empresas y alumnos que requieren atención especial. También lleva a cabo clases online, tanto en streaming como grabadas para adaptarse al ritmo y necesidades de sus clientes. Asimismo, Element Yoga también realiza formación presencial en España y Europa y de manera online para todo el mundo.

Aunque su responsable, Manuel Navarro, ya llevaba tiempo organizando retiros en el extranjero, desde 2019 Element Yoga y Oasis Expediciones iniciaron una provechosa colaboración para realizar retiros en África. Estas experiencias se salen de los retiros convencionales al ofrecer a los asistentes una combinación de estímulos externos e internos que requieren de la participación de los seis sentidos.
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